La ritidoplastia, o lifting facial, es un procedimiento quirúrgico diseñado para tensar la piel y reposicionar los tejidos faciales profundos, logrando un rostro más firme, rejuvenecido y con contornos más definidos.
Recuperación estimada:
10–14 días.
Riesgos claves:
Cicatriz discreta, edema prolongado, hematomas, alteraciones temporales de sensibilidad.
Técnica habitual / Anestesia:
Incisiones estratégicas alrededor de orejas y línea del cabello. General o sedación moderada según valoración médica.