Mejora el aspecto externo de la nariz, conseguir resultados de máxima naturalidad y una correcta armonía de la nariz con el resto de estructuras faciales.

La Rinoplastia, también denominada Cirugía de la Nariz, remodela la nariz mediante la reducción o aumento de su tamaño, eliminando los desvíos, cambiando la forma de la punta o del tabique, estrechando la amplitud de los orificios o cambiando el ángulo entre la nariz y el labio superior. Este procedimiento también puede servir para aliviar algunas dificultades respiratorias si se combina con el tratamiento del septo nasal.

La intervención tiene una duración aproximada de una hora, aunque en ocasiones puede ser mayor.

Puede utilizarse anestesia general.

  • Malestar temporal.
  • Tumefacción post-operatoria alrededor de los ojos.
  • Dolores en las áreas contiguas.
  • Entumecimiento de la piel nasal y aparición de moretones e incluso sangrados leves.
  • Infección.
  • Sangrado bajo el colgajo de piel o en el lugar de la incisión, retraso en el proceso de curación, o la necesidad de una segunda operación por un resultado poco satisfactorio o mejoría estética incompleta.
  • El paciente podrá volver a trabajar en un período de dos o cuatro días.
  • El paciente podrá retomar las actividades que requieran un mayor esfuerzo en un plazo aproximado de cuatro o seis semanas.
  • Las cicatrices madurarán y se alisarán en un plazo de tres meses a un año después de la operación.

Permanente.

Rinoplastia con Técnica Fast-Rino