Corrección de cicatriz
La corrección quirúrgica de cicatrices es un procedimiento muy noble, seguro y completamente personalizado, diseñado para mejorar el aspecto de aquellas marquitas previas en tu piel que te generan incomodidad, buscando que se disimulen y se integren de la manera más natural posible con el resto de tu cuerpo. Como cada huella es única, el especialista evaluará tu caso con muchísimo cuidado para elegir el tipo de intervención ideal —ya sea retirando la cicatriz antigua y volviendo a unir la piel con hilos finísimos, o reposicionando los tejidos para liberar cualquier tensión—, realizándolo casi siempre de forma muy cómoda con un poquito de anestesia local para que estés totalmente tranquilo y sin sentir ningún tipo de dolor. Es un proceso médico profundamente empático, minucioso y profesional que no solo busca suavizar y afinar la textura de tu piel para que luzca mucho más uniforme y armónica, sino también devolverte toda la libertad, tranquilidad y confianza para que vuelvas a sentirte plenamente a gusto con tu propia imagen.

Recuperación estimada:
7 a 14 días.
Riesgos claves:
Persistencia/mejora parcial, queloide.
Técnica habitual / Anestesia:
Según tipo y localización. Local.
